Aniversario Iglesia de San Pablo – Brasil

Aniversario Iglesia de San Pablo – Brasil

Del viernes 25 al lunes 28 de Agosto pudimos participar en la ciudad de San Pablo, Brasil, de los festejos por el 90° Aniversario de la Iglesia Central Evangélica Armenia.

Asistieron representantes de la Unión de Iglesias Evangélicas Armenias de Norte América y Asociación Misionera Armenia, el pastor Berdj Djambazian…

Culto de Recordación y Afirmación de valores

Culto de Recordación y Afirmación de valores

El domingo 23 de abril, la Iglesia Evangélica Congregacional Armenia “Santísima Trinidad” de Buenos Aires, celebró un culto especial de recordación del genocidio. Después de un tiempo de alabanza con el Conjunto Musical de la Iglesia y cánticos de la Congregación, se desarrolló un programa en la que Mariam Sukiasyan recitó un fragmento…

Visita desde Qatar

Visita desde Qatar

El domingo 8 de Mayo nos visitó el Hermano Hrayr Chepechian, Doctor en Teología, Secretario General de Sociedad Bíblica de la Península Arábiga, con sede en Qatar. El doctor Chepechian estuvo predicando la Palabra de Dios en idioma armenio, con traducción al castellano. Nos compartió sobre Colosenses 3:8-17, sobre…

Congreso de Iglesias Armenias

Congreso de Iglesias Armenias

El sábado 9 de abril pasado se reunieron en el Salón de Actos de la Iglesia Evangélica Congregacional Armenia de Buenos Aires, Avenida Avellaneda 2540, C.A.B.A., los representantes de las Iglesias Evangélicas Armenias de Sudamérica de Brasil, Uruguay y Argentina conjuntamente con las instituciones…

Recuerdo y sensaciones de un viaje

Recuerdo y sensaciones de un viaje

Planeábamos realizar un viaje a Israel, la Tierra de la Biblia. Como cristianos sabemos la importancia que tienen esas tierras. Importancia no solo histórica y política, sino especialmente la importancia de conocer los lugares donde se inició el cristianismo, cada ciudad, cada rincón, cada camino; y especialmente esos lugares por los que caminó el Señor Jesucristo llevando el Mensaje de Paz y Esperanza para el ser humano. Pero por problemas de aerolínea se debió retrasar el vuelo. Finalmente viajamos a finales de abril vía Estambul, Turquía. Salimos desde Argentina 35 pasajeros, de los cuales 5 éramos armenios. ¿Deberíamos realizar ese viaje? ¿Qué dirían nuestros connacionales de pasar el 24 de Abril en Estambul? ¿Qué hubieran pensado nuestros abuelos y demás antepasados al respecto? ¿Habrían pensado ellos alguna vez que alguno de nosotros volvería a esas tierras? ¿Lo verían como una traición? ¿Nos perdonarían por eso? ¿Nos lo prohibirían acaso? Algunas de las preguntas que pasaron por mi mente. Recuerdo que llegamos a Estambul y el primer impacto no tardó en llegar. Ni bien bajamos del avión, ver tanta gente con túnicas, cabezas cubiertas, rostros cubiertos. Personas de todas las razas, de todos los colores, por todos lados, gente diferente, idiomas diferentes, rostros diferentes. Recuerdo que recorrimos Estambul dos días. Los puntos turísticos de importancia. Los palacios, la Iglesia Santa Sofía, la Mezquita Azul, el bazar egipcio, el gran bazar, un paseo por el Bósforo. Viendo construcciones impresionantes de otros tiempos de abundancia. Pero viendo también al otro extremo de la escala social, niños y jóvenes sirios rogando y mendigando por sus calles (han llegado a Turquía 5 millones de refugiados de Siria durante los últimos 2 años, escapando de las matanzas generadas por el Estado Islámico – ISIS). Grandes contrastes a nuestro alrededor que nos acompañarán durante nuestra recorrida por Estambul. Ante cada cosa que veíamos y nos resultaba agradable y digno de reconocimiento, le seguía una situación contraria. Creo que también en nuestro interior se iban dando esas sensaciones encontradas. Opuestas. Recuerdo ver rostros a veces muy familiares, muy parecidos a los nuestros. Y otras, rostros muy diferentes, ásperos, rústicos, toscos. Mujeres todas cubiertas, caminando detrás de los maridos que parecen andar ignorándolas...

El movimiento evangélico Armenio

El movimiento evangélico Armenio

En ocasión del 150 Aniversario del nacimiento del movimiento evangélico Armenio, la Iglesia Evangélica Congregacional Armenia “Santísima Trinidad” de Buenos Aires, Argentina, publica los siguientes extractos concernientes a los comienzos de este Movimiento. Estos textos están extraídos del libro “LE MOUVEMENT EVANGELIQUE ARMENIEN” cuyo autor es el Pastor Jean Daniel Sahaguian y traducida del Francés por la hna. Alicia J. Kalaidjian. …Aunque el Movimiento Evangélico armenio, bajo la forma organizada, aparece entre nosotros a mediados del siglo XIX, los principios que lo inspiraron tuvieron sus adeptos desde siempre, dentro del seno de la Iglesia Apostólica Armenia. Los reformadores no faltaron en la Iglesia Apostólica Armenia, que se esforzaron a través de los siglos con mayor o menor éxito, a menudo enfrentando la incomprensión y la persecución por tratar de hacer volver a su Iglesia a la pureza primitiva y a su carácter evangélico de sus orígenes. Citamos al más conocido de ellos, Gregorio de Narek, quien vivió en el siglo X, y a quien sus adversarios lo acusaron de herejía para contrarrestar sus tentativas de reforma. Este deseo de renovación se hace más notorio a fines del siglo XVIII y al comienzo del XIX y se manifiesta simultáneamente, en Jerusalén, en el Cáucaso y especialmente en Constantinopla. El comienzo del siglo XIX se caracteriza por un renacer general que se manifiesta en todos los planos, la renovación intelectual es acompañada como una consecuencia por una renovación religiosa. Se comienza a reflexionar más sobre cuestiones religiosas; existe una elite, que desea de todo corazón una reforma religiosa que se ha vuelto muy necesaria. Muchos desean particularmente tener una Biblia y estudiarla. Es importante destacar que antes de la llegada de los primeros misioneros americanos, una renovación espiritual había comenzado a manifestarse entre los armenios. Existía ya, en el seno mismo de la Iglesia Apostólica Armenia, un grupo de sacerdotes y clérigos (Vartabed) que deseaban ardientemente la reforma de su iglesia. En el seno del alto clero, no faltaban simpatizantes de este movimiento. La simple lectura de un fragmento de la Biblia o de un folleto religioso era suficiente para provocar un despertar religioso. Espontáneamente se formaron grupos para dedicarse a la oración y al estudio...