Reflexiones sobre los cambios tecnológicos de los últimos años que impactan en las personas. Comentarios realizados en una reunión de adultos mayores Les cuento que, como a todos ustedes les sucedió, desde los años de mi niñez, vi que todo cambiaba, al principio lentamente, y luego rápidamente. No sé ustedes, pero a mí me parece, que nos condicionaron tanto, que ya no podemos vivir sin los cambios que se han producido. El año pasado, durante una mañana de domingo, estábamos en una reunión de la Iglesia, y se produjo un corte de luz; un hermano con el rostro preocupado me dijo: “ ahora que hacemos?” Pensé en ese momento, cómo hacía Jesus para predicar el evangelio del reino, sin electricidad, sin micrófonos, ni parlantes, ni órganos electrónicos? y como podían reunirse los creyentes de todos los tiempos pasados, sin ningún tipo de tecnología?. Lo cierto es que tenían reuniones bendecidas y el evangelio llegó hasta nuestros días. Como sucede a menudo, la misma botella, puede dar lugar a 2 visiones. Una, la que está viendo la parte vacía, es la que acabo de comentar, referido a los aspectos negativos de los cambios tecnológicos, y la otra mira la parte llena, y pueden decir que son los beneficios y bondades de la tecnología, que nos ayudan a mejorar nuestro estilo de vida. Podemos afirmar sin temor a equivocarnos, que el mismo cambio, puede ser una bendición o una maldición, depende de la actitud y el uso que le demos. Yo me voy a referir a los cambios producidos en el campo de la tecnología, que hoy son utilizados por las personas, como si siempre estuvieron con nosotros y como si no pudiéramos imaginar la vida sin ellos. Hay miles de cambios e inventos que el hombre ha desarrollado y volcado en medio de esta sociedad consumista. Solo voy a mencionar algunos más importantes del último siglo: A fines del siglo XIX se inicia el cambio en la iluminación en ciudades y en las casas con la llegada de la electricidad Después de la década de 1880 se inicia la producción de los primeros autos a gasolina. La telefonía: Se descubre a principios del siglo XX...