Bullying, ¡¡Niños en riesgo!!

Bullying, ¡¡Niños en riesgo!!

En estos últimos meses hemos sido sorprendidos por situaciones de violencia que niños y adolescentes viven en un medio escolar o cercano a éste, donde los agresores son otros menores. Nos hemos horrorizado con imágenes en los noticieros donde varios adolescentes atacan a uno de sus compañeros. Y en este contexto seguramente hemos escuchado repetidas veces el término “bullying”, y lo hemos incorporado a nuestro vocabulario.

¿Qué es el Bullying?: Ésta palabra proviene de un término en inglés: bully, que significa “matón”. De ahí que bullying se traduce como acoso, intimidación, hostigamiento.
Una definición, según la Asociación de Psiquiatras Argentinos: “es el acoso prolongado de insulto verbal, rechazo social, intimidación psicológica y/o agresión física de uno o varios niños hacia otro que se convierte en víctima”.

Las agresiones se producen sobre la misma persona (la víctima) de forma reiterada, y durante un tiempo prolongado. El agresor establece una relación de dominio. Hay una clara desigualdad de poder. En la mayoría de los estudios se estima una prevalencia de entre un 10-20% de estudiantes involucrados en el hostigamiento (como víctimas o victimarios) en forma más o menos frecuente. El hostigamiento generalmente incluye varias de estas formas actuando en simultáneo.
Distintos tipos de maltrato:

  1. Maltrato Físico: serían agresiones tales como golpes, patadas, empujones, etc.
  2. Maltrato Verbal: se manifiestan a través de insultos, sobrenombres, menosprecio en público. Las agresiones a través de teléfonos celulares, mensajes de texto, correos electrónicos, y por medio de redes sociales de la web (ciberbullying) se consideran variantes de este tipo de maltrato.
  3. Maltrato Psicológico: acciones orientadas a dañar la autoestima y el sentimiento de seguridad de la víctima. Todas las formas de maltrato poseen un componente psicológico.
  4. Maltrato Social: tienden a aislar al individuo del grupo, dañando su estatus dentro del mismo.

Los “Protagonistas”: Existen una gran cantidad de descripciones sobre las que los investigadores aún no se han puesto de acuerdo, por lo que algunas de las características o síntomas mencionados a continuación pueden o no estar presentes, o estarlo con todas las variaciones y gamas posibles.

  • LAS VÍCTIMAS: pueden ser tímidos, algo inseguros, retraídos. Pueden no querer asistir a clase; con descenso en el rendimiento escolar; irritables, nerviosos, con cierto cambio del carácter; “pierden” objetos, “pierden” el dinero que llevaron para el recreo. Con síntomas físicos: golpes y moretones injustificados; cefalea, dolor abdominal. Pueden llegar a manifestar síntomas de trastornos del sueño, de la alimentación, de ansiedad, del aprendizaje, de depresión, de fobia escolar.
  • LOS HOSTIGADORES: podrían ser tanto varones como mujeres. A nivel de rasgos de personalidad, los hostigadores se caracterizarían por ser impulsivos y agresivos, oposicionistas, con falta de empatía hacia el otro, se relacionan con maneras agresivas, con necesidad de dominio y poder, pueden tener trastornos de conducta, muchas veces generados por el clima existente en su hogar.
  • LOS OTROS ALUMNOS: además del hostigador y la víctima, aparecen otros que cumplen diferentes roles, desde espectadores pasivos, cómplices, secuaces, y posibles defensores.
  • LA ESCUELA, LA FAMILIA, LA SOCIEDAD.

Algunos MITOS sobre el Bullying:

  • “Sólo es un conflicto entre dos chicos” NO!, conflicto es antagonismo entre dos iguales, aquí hay un disbalance de poder).
  • “Sólo es físico” NO!, la forma más común de Bullying es verbal y el aislamiento social
  • “Es un juego de chicos” NO!, las consecuencias de este fenómeno van desde el bajo rendimiento académico y el aislamiento social, hasta el suicidio o el homicidio masivo.
  • “No ocurre en mi escuela” NO!, las estadísticas dicen lo contrario, hasta un 20% del alumnado está involucrado.
  • “La víctima siempre habla con un adulto y cuenta la situación” NO!, el mismo efecto psicológico en la víctima hace que se aísle más y no cuente nada.
  • “Los chicos hostigados tienen que aprender a defenderse por sí mismos” NO!, estaríamos promoviendo más violencia.

¿Qué hacer al detectar un caso de Bullying?

Detener la agresión. Citar a los padres del agresor y del agredido (por separado). Derivar a ambos a ayuda profesional (apoyo psicológico según entrevistas). Elaborar con el hostigador y sus padres un compromiso por escrito de no agresión.

Tarea Preventiva:

  • Capacitar a todo el personal para la detección de bullying.
  • Poner supervisión en el recreo.
  • Armar sistema donde los alumnos puedan reportar casos de hostigamiento.
  • Tener reuniones de padres con profesores.
  • Detectar conductas de acoso y detenerlas de inmediato.
  • Corregir cualquier conducta de exclusión.

“Un niño que es hostigado es un niño en riesgo grave, una sociedad que acepta en silencio una relación hostigador-hostigado es una sociedad en riesgo grave” (Dr. M.A. García Cotto)

La Biblia nos dice cómo Jesús respondió a la pregunta, “¿Quién es mi prójimo?”; contó la historia de un hombre que fue asaltado, golpeado y dejado por muerto en el camino. Dos personas pasaron de largo sin ayudarlo, pero la tercera, que era de Samaria, fue en su ayuda. El samaritano trató las heridas de la víctima, y lo llevó a un mesón, donde se preocupó por él y antes de irse pagó la cuenta por anticipado y se comprometió a volver.

Después de contar la historia, Jesús preguntó quién era el verdadero prójimo? La respuesta fue: “el que tuvo compasión de la víctima”. Entonces Jesús le dijo: “Ve y haz tú lo mismo”. La Biblia nos instruye: “Traten a los demás como les gustaría que os traten a vosotros”. Es la regla de oro y uno de los principios básicos de la vida cristiana.

Dr. Guillermo Hayetian – Pediatra
Consultas: e-mail: guillehayetian@gmail.com

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